Oculata le explicaba a sus hijos: "Nosotros no queremos ser malos, pero necesitamos comer. Y nuestra comida favorita es la sangre del cuero cabelludo. Por eso nos encanta el calorcito y el movimiento."
El papi piojo se llamaba Rápido, la mami pioja se llamaba Oculata, y sus hijos eran unas liendres muy pequeñitas. Las liendres no se parecen a los piojos adultos: son como bolitas blancas o amarillas, más chicas que una cabeza de alfiler, y están pegadas a los cabellos como si usaran un pegamento súper fuerte. Allí crecen hasta que nacen. como son los piojos
Y así, los piojos volvieron a la naturaleza, mientras Martín aprendió que no hay que tener vergüenza: los piojos son solo insectos pequeños, sin alas, que caminan rápido y viven en el pelo, y con un tratamiento adecuado, se van tan rápido como llegaron. Oculata le explicaba a sus hijos: "Nosotros no